Centro del Carmen, Valencia. 2025
La Posidonia, considerada el organismo más longevo del planeta con más de 100.000 años de antigüedad, es una planta acuática endémica del mar Mediterráneo. Este organismo ancestral desempeña un papel crucial en el equilibrio de nuestro ecosistema, no solo por ser una extraordinaria productora de oxígeno, sino también por su capacidad de absorber grandes cantidades de CO2. Además, protege nuestras costas y proporciona refugio a una inmensa diversidad de especies marinas.
Lamentablemente se encuentra en peligro debido al impacto que tienen las acciones del hombre sobre ella. Por ello, es esencial que tomemos conciencia de la importancia de preservar esta planta, asegurando que continúe desempeñando su vital función en el ecosistema antes de que su pérdida sea irreversible.
La escultura invita a reflexionar sobre nuestra relación con la naturaleza y el paso del tiempo, explorando la interacción entre lo orgánico y lo fluido, el movimiento y la quietud, lo primitivo y lo visceral. Estos conceptos, presentes tanto en mi obra pictórica como en la escultórica, se entrelazan para ofrecer una experiencia sensorial que despierte una conciencia más profunda sobre la continuidad y la fragilidad de lo natural, así como el impacto directo de nuestras acciones en el paisaje.